
Continuamos con nuestro repaso a las películas que compiten en la categoría de mejor película extranjera de habla no Inglesa en los Premios Oscar 2010. En esta ocasión os traemos la representante de Japón, Dare Mo Mamotte Kurenai (Nobody to watch over me) del director Ryoichi Kimizuka.
Este país fue el triunfador de la pasada edición con Despedidas, un film que gracias al boca a boca ha conseguido aguantar en cartelera alrededor de 6 meses. En cierto modo, las dos cintas se parecen en cuanto a que en ambos casos hablan sobre la muerte pero las similitudes acaban ahí. Nobody to watch over me se realizó en el 2008 y en Japón fue estrenada el 24 de Enero recaudando más de 6 millones de dólares.
Es una pena, pero a no ser que este largometraje obtenga algún gran premio internacional o consiga colarse entre las finalistas de mejor película extranjera no la podremos ver por España (y en la mayoría de los países). El arte oriental tiene muchos seguidores y no tiene más por falta de atrevimiento. Estoy seguro de que si las productoras invirtieran más en traer films asiáticos sus ganancias serían mayores obteniendo más adeptos pero ya se sabe que America vende y es difícil luchar contra ello.






