Si tuviese que elegir a un director como el más influyente
de la historia del cine, la decisión me resultaría sencilla: Sir Alfred Joseph Hitchcock. No estamos hablando de una lista para coronar al mejor director de todos los tiempos (donde el orondo realizador también ocuparía un lugar privilegiado), sino de ese individuo que marcó un antes y un después en la concepción del cine. De esa silueta que está presente de manera indirecta en un elevado tanto por ciento de los planos utilizados por actuales directores. Del hombre que refundó los mismísimos cimientos del cine para transformarlo en lo que es hoy día. Pues bien. Si nos vamos al mundo de la literatura, podría decirse que Edgar Alan Poe fue el Alfred Hitchcok del Siglo XIX. De una u otra manera, desde su muerte a mediados de siglo, no ha vuelto a haber escritor que al coger su pluma no sienta la presencia amenazante del “cuervo negro” a sus espaldas.
“El enigma del cuervo” hace alusión en su título a la obra del mencionado poeta. El filme narra la historia ficticia de los últimos días del escritor. En esos momentos, Poe deberá enfrentarse a un asesino que va recreando las muertes imaginadas por su mente en sus más famosas obras. En principio, el argumento seduciría al mismísimo poeta americano. Pero solo en un principio. James McTeigue (“V de Vendetta” y “Ninha Assassin”) construye un filme tan atractivo estéticamente, como irregular argumentalmente. Los primeros minutos de la obra resultan de lo más seductores: un comienzo con “Los crímenes de la calle Morgue” y “El pozo y el péndulo” harán las delicias de los seguidores de Poe.
Pero desde ahí todo va a peor. El guión se va reblandeciendo por momentos. Los crímenes son cada vez más inconexos y las deducciones de los protagonistas resultan poco comprensibles para el resto de mortales. Todavía tenemos tiempo a reconocer “El barril de amontillado”, “El corazón delator” y algún que otro clásico más, pero metido con calzador. John Cusack siempre está bien. Merece un reconocimiento de la industria mayor que el que tiene, si bien en esta ocasión se ve lastrado por una trama que acaba por cansarnos. Luke Evans (próximamente en “El Hobbit”) da una digna réplica a Cusack en el papel del joven detective que acompaña a Poe y Brendan Gleeson es otro que siempre cumple con nota.
Cabe destacar un rostro que cada vez nos es más familiar: el de Alice Eve. La acabamos de ver en la tercera parte de “Men in Black” y todo apunta a que debemos apuntarnos su nombre. En definitiva, “El enigma del cuervo” logra seducirnos unos minutos hasta que descubrimos que todo es apariencia. La obra es aceptable pese a la tensión variable, pero no se esperen ver la película que Hitchcock hubiese firmado sobre los últimos días del cuervo más negro de la historia de la literatura.
Comentarios
Te pagan por adorar a este crítico??Creo que todos los colaboradores de este página hacen un trabajo notable y no veo porque destacas a uno por encima de los demás
Esta crítica, además de cine, habla de fútbol y de música.
Son críticas multidisciplina res.
Habla de un antes y un después, como Guardiola para el fútbol.
Habla de la poesía de Poe , de donde Radio Futura versionó Ana el Lee y Iron Maiden Murdera in the rue Morgue.
Cine, musica y fútbol, ¿alguien da mas?
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