Banda Sonora (BSO) Sherlock Holmes. Hans Zimmer
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Una buena banda sonora no sólo acompaña a una película sino que, partiendo de un buen material visual, llega más lejos: la eleva. Sherlock Holmes ofrece precisamente una música de este calibre. A cargo del veterano compositor Hans Zimmer, cuyo trabajo suele ser de buen nivel pero con tendencia a autocopiarse, o “canibalizarse”, nos ofrece en esta ocasión algo único y fascinante. Si algún titular de prensa le va que ni pintado a la BSO de Sherlock Holmes es el de: desafiantemente desafinada, increiblemente acertada.
Una película como la de Guy Ritchie, con esa mescolanza de géneros: acción trepidante, aventura, drama en los momentos de introspección, suspense y fino humor, con el perfil de un personaje extraño y complejo de por medio, requería una música especial. Se imponía el reto de introducir la imagen de un Sherlock Holmes nada ortodoxo en comparación con el de la iconografía clásica, arraigado en el imaginario popular; un Holmes excéntrico, irreverente y, hasta cierto punto, incómodo.
Para la música del filme, Ritchie contó con el compositor Hans Zimmer, con una gran afinidad por la ciudad y su patrimonio cultural, pues ahí arrancó su carrera, que se percibe en la composición resultante. El genio del compositor explosiona, literalmente, en su personal apuesta de crear una melodía entretenida y ‘poco común’ para este Sherlock Holmes. Cuando leí por primera vez que Zimmer estaba haciendo una película de Guy Ritchie me picó la curiosidad. Ritchie es conocido por hacer uso, en la mayor parte de su filmografía, de muchas canciones y poca o ninguna música. Así que, ¿por qué iba a contratar a un compositor que es conocido por hacer bandas sonoras y hacerse cargo de la narración de la película con su música? No sé porqué, pero me alegro de que ésto haya sucedido. El score es tremendo.
Zimmer el Intrépido
En esta ocasión, Zimmer arropa su partitura rodeado de tres solistas de fama internacional. Por un lado la violinista Ann-Marie Calhoun, precoz niña prodigio que ha compartido escenario con Steve Vai y Jethro Tull, por citar algunos. Diego Stocco, un compositor italiano y diseñador de sonidos que utiliza su ‘experibass’, un instrumento único de cuña propia. Por último Tina Guo, una chelista de reconocido prestigio cuya relación con el cine se estrecho cuando participó en uno de los últimos festivales de Sundance.
Tema “01. Discombobulate” (créditos Sherlock Homes)
La música del Zimmer no es lo que uno se esperaría de una película de los poderosos estudios de Hollywood estrenada en pleno epicentro navideño, y en lugar de ser interpretada por una orquesta sinfónica estándar, es más bien una curiosa mezcolanza instrumental de violines a la zíngara, banjos, címbalos y una desafinada pianola (o piano mecánico), con los que Zimmer dijo tener la intención de ilustrar tanto el ‘caos en la cabeza de Holmes’, así como el reflejo de la transición urbana, en el cambio de la revolución industrial. Y, dicho esto, se quedó tan ancho. El compositor también se inspiró, al parecer, en los sonidos folk de la obra ‘Threepenny Opera’ de Kurt Weill, que explora los bajos fondos del Londres victoriano en la misma manera que lo hace esta película. Para ello se apoyó, también, en canciones irlandesas tipo “The Dubliners-Rocky Road to Dublin” (la que arropa la escena del combate de boxeo) que refuerzan la función descriptiva del filme. Teniendo en cuenta su idea de materializar la creación de un sonido único para una película única –no una versión cinematográfica más del personaje de Arthur Conan Doyle-, la melodía resultante es sorprendentemente fácil de escuchar y disfrutar en sus propios términos, principalmente debido a la desvergozada y enérgica rareza que emana de ella, y porque suena muy diferente a la mayoría de la obra más reciente de Zimmer.
La partitura debe mucho, en su base, a Irlanda y la música gitana. Así que las melodías están ‘fuera de clave’ (musical, se entiende) en muchas piezas, y se utilizan instrumentos poco comunes como el banjo o el híbrido personalizado "Experibass" que ofrece acordes experimentales idóneos para desarrollar la idea del Holmes de Ritchie. La BSO tiene un aire épico de capa y espada en toda su instrumentación, como en el tema de Jack Sparrow, aderezado con un aire al estilo western, propio del Ennio Morricone más clásico. En otras palabras, que nos atrapa y concilia, de forma vívida e intensa, con lo que, como espectadores, estamos viendo en pantalla. Así, transitando por su música, la pieza "08. Not In Blood, But In Bond" nos muestra uno de los momentos solistas más asombrosos de la BSO, y de la película, con un soundtrack impresionantemente bello. Este tema suena en la secuencia de cámara lenta de las explosiones del muelle y, francamente, os dará escalofríos cuando visioneis la escena. Sin embargo, también disfrutaremos de piezas musicales irónicas e hilarantes, como en el tema tipo folk "03. I Never Woke Up In Handcuff's Before", con un toque manifiestamente oriental acentuado por un acordeón que gran parte del tiempo discurre por el tema principal, y se corresponde a la situación en que Robert Downey Jr. (Holmes) se disfraza de vagabundo, detrás de una nariz postiza, para seguir a Rachel McAdams por los callejones de Londres hasta su encuentro con un “invisible” Moriarty.
Tema “08. Not In Blood, But In Bond” (Sherlock Holmes)
Desafiantemente desafinado
Lo primero con que se topa un hipotético oyente al escuchar la música de Holmes es la similitud, lo parecido que suena a la música de ‘Jack Sparrow’ de Piratas del Caribe. Como la música de Sparrow, el tema del Holmes de Zimmer explora al personaje como un excéntrico cómico, pero cuya peculiar actitud hacia el exterior esconde una poderosa fuerza interior. De entrada, el espinoso, y un poco ‘borracho’, tema de violines, címbalos y baile de acordeones que sobrevuela la melodía, impulsando el ritmo del tema de apertura "01. Discombobulate", una introducción enérgica que sin duda marca el tono de la partitura, y vuelve a aparecer más adelante en la no menos convencional "04. My Mind rebels at Stagnation", la trepidante pieza "11. Panic, Shear Bloody Panic", y la definitiva (y bastante peculiar) "12. Catatonic". Lo interesante de este tema, que es el ‘leitmotif’ de estos soundtracks, y de gran parte de la banda sonora en general, es el modo en que todos los sonidos se perciben como “fuera de tono” (desencajados). En lugar de un sonido suave y constante, las melodías suenan ‘desafinadas’, ligeramente ‘escacharradas’ dirían algunos, de manera que los acordeones, banjos y diferentes elementos de percusión –los graves de las cuerdas, por lo general- tienen el sonido un poco ‘roto’, como si su tono fuera un poco más allá, o como si no se desempeñaran correctamente. Esto claramente no es el caso, por supuesto –la música de este tipo está ideada para sonar exactamente como suena- pero el efecto acumulativo del conjunto es provocar que la melodía se escuche un poco más aspera, dentro de los límites establecidos.
Tema “04. My Mind rebels at Stagnation” (Sherlock Holmes)
Tema “12. Catatonic” (Sherlock Holmes)
El tintineo de los címbalos se articula de una manera más siniestra, tal como en "02. Is It Poison, Nanny?", que tienen un ‘color’ inusual, como de sonido electrónico punzante, en la base de los instrumentos solistas, y que se combinan con los acordes graves, profundos, para ofrecer una sensación de amenaza inminente, de suspense; algo similar ocurre con “05. Data, Data, Data”, con la pianola tocando algunas de las notas del tema principal sobre el desafinado manto de los violines, donde al final las cuerdas y el címbalo parecen conducir a un momento de acción...que no llega a materializarse. Así factura Zimmer el suspense del argumento. La segunda parte de "04. My Mind Rebels At Stagnation", así como temas al estilo de "06. He's Killed The Dog Again", son igualmente amenazadores, con una mayor presencia del bronce, oscuros acordes electrónicos, violines, ‘zumbidos’, y en las múltiples interpretaciones de la omnipresente, y desafinada pianola, que Zimmer y su equipo se encargaron personalmente de desafinar, a base de martillazos y maltratos ¿calculados?, echándola escaleras abajo en los estudios de la 20th Century Fox. En el otro extremo de la escala, "03. I Never Woke Up In Handcuffs Before" es una alocada danza gitana para violines, acordeón y un ‘oompah..’ de tuba que recoge, hacia la mitad de la pista, un ritmo de percusión exótico (estilo ‘beat’), finalizando como una pieza de danza a modo de frenético molinete, que, como había señalado más arriba, no sonaría fuera de lugar en un bazar turco. La familiaridad con el Goran Bregovic de la filmografía de Kusturica se percibe en más de uno de los cortes.
Pero también hay lugar para el dramatismo y el respiro en la partitura, como en la segunda mitad de “04. My Mind Rebels At Stagnation”, oscilando entre el drama y la sugerida amenaza, el final de "08. Not In Blood, But In Bond" y de “09. Ah, Putrefaction”, en los que transitan hermosos pasajes de cuerdas, ya, aquí, más sinfónicos.
El tema principal de la banda sonora es de 18 minutos: "11. Psychological Recovery... 6 Months", en la que Zimmer combina todos los ingredientes acústicos y electrónicos, las cabriolas del tema de Holmes, los banjos, violines y címbalos, y el enojado piano, reforzando la música con algunos de los ritmos de acción por los que el compositor ya se ha hecho famoso. Hans Zimmer, además encuentra tiempo para trabajar los tubos de Irlanda (‘Uillean’) dentro de la mezcla de sonido, que recuerda brevemente la labor del compositor en ‘An Everlasting Piece’ en el 2000. Un toque totalmente espléndido llega al cabo de 8 minutos y medio en el momento justo, cuando Zimmer trabaja la melodía de los tañidos de Westminster (que precede a la campanadas del reloj del Big Ben) en su cadena de robusto ostinato. Es todo muy entretenido, y se acumula en el emocionante y profundo despertar de lo más orquestal, y la conclusión inesperadamente emocional de Holmes y la némesis de la lucha cuerpo a cuerpo en el, todavía en construcción, Tower Bridge. Es prácticamente toda la música del acto final de la película y es un paseo cojonudo. Las estructuras musicales y los sonidos sangran, y nos mantienen en vilo, clavados como estacas a la butaca, y sonriendo, tal cual lactactes satisfechos, al mismo tiempo.
Tema “11. Psychological Recovery...6 Months” (Sherlock Holmes)
Parte 1
Parte 2
Si la revisión de Sherlock Holmes de Guy Ritchie consternará a los puristas literarios del personaje clásico, no es menos cierto que la banda sonora de Zimmer le anda a la zaga, confundiendo a los enamorados de las bso puramente sinfónicas. En lo personal, me lo pasé pipa con la película y gocé, y sigo haciéndolo, con la música fuera de convención de este filme, donde se auna todo lo bueno del Hans Zimmer más clásico, modelo wagneriano, con la frescura e intensidad de una fórmula musical nueva y poco frecuente en las filmografías de última generación (acompañamientos solistas, reducidos grupos de instrumentos y música experimental)
En conclusión, estamos ante una música de carácter empático, de marcado tono emotivo (y emocionante) en perfecta consonancia con las imágenes de la película donde, afortunadamente, no se cumple aquello que expresara el compositor y crítico estadounidense Virgil Thompson: "Si la película es buena, se espera del compositor que limite su talento; si es mala, que realice un milagro". En el Sherlock Holmes de Hans Zimmerno han habido corsés compositivos ni limitaciones de talento: la BSO rebosa cualidades.
No es casual, por todo esto, que esta pieza tenga sus buenas opciones a alzarse con el oscar en la categoría de mejor BSO, en la próxima gala de aquí a pocos días.
Pero, claro está, Up sobrevuela muy, muy alto.
CONTENIDO:
7.8 sobre 10
ORIGINALIDAD:
8.4 sobre 10
INTEGRACION en el FILME:
8.6 sobre 10
CALIFICACION Final : 8.2
Mis soundtracks favoritos: ‘Discombobulate’, ‘My Mind Rebels at Stagnation’, ‘Not in Blood, But in Bond’, ‘Psycological Recovery...6 Months’ y ‘Catatonic’.
Sello: New Line / Duración: 53 minutos
Para finalizar, os dejo con un estupendo "bonus" del scoregasm ('música de trailer' compuesta, o empleada, expresamente para un trailer internacional, el de Sherlock Holmes). Se trata del tema Unstoppable de los magníficos E.S.Posthumus, que podemos encontrar en su CD Makara, su última producción discográfica, la tercera.










Comentarios
Me gusta como aproximas los comentarios de la música de una pelicula a la misma pelicula. No es frecuente en internet. Y,en cambio,muy tentador,perder se en los comentarios, estrictamente especializados, del criterio musical.Muchas veces da la sensación que los 'especialistas' ni siquiera han visto la producción cinematográfica .
El Holmes de Zimmer es muy adecuada para la película,transg resora y bastante original.Tu opinión,al igual que la peli,desafiante mente acertada.Saboreé su lectura.
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